Entendiendo el funcionamiento de los trenes de levitación magnética

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Aunque en la actualidad no hay muchos trenes que empleen la levitación magnética, sin lugar a dudas se está convirtiendo en la forma más prometedora de sistema de transporte, con diseños futuristas en sus máquinas, y velocidades abrumadoras con un potencial simplemente espectacular.

La levitación magnética, cuya traducción al inglés es “magnetic levitation”, se ha abreviado como “maglev”, término que refiere a una clase de transporte que no necesita ningún tipo de contacto con una superficie, ya que está soportado por un campo de gravitación magnética, el cual también tiene la función de impeler al vehículo. En la actualidad, existen solo tres líneas que tienen implementando este sistema y se encuentran disponibles para el público, éstas son: el “Shanghai Maglev” en China, el “Linimo” en Japón, y el “Incheon Maglev” en Corea del Sur.

La tecnología involucrada en la levitación magnética tiene como característica principal que prescinde de una conexión física entre el vehículo y la vía por la que se moviliza. El proceso de fricción únicamente ocurre en el aire, esto tiene como resultado que se reduzca a gran escala. Esta ventaja se ha buscado explotar a través de trenes diseñados con aspectos aerodinámicos. La levitación en el aire es posible gracias al empleo de fuerzas magnéticas, en las cuales el tren se moviliza usando un riel de acero que funciona con los electroimanes que están adheridos a la superficie inferior del vehículo.

Este método recibe el nombre de “suspensión electromagnética”, y necesita que el tren se mantenga de manera continua a una distancia de la vía que no debe variar; alrededor de quince milímetros; esto es imprescindible para impedir una desestabilización del campo gravitacional, un problema que buscan prevenir los mecanismos de control electrónico. También existen los “maglev” que se movilizan a velocidades que comparativamente son bajas en relación a los otros. Estos emplean otro tipo de tecnología denominada “suspensión electrodinámica”. Cuyos principios parten de la fuerza de atracción y repulsión que se manifiesta de manera similar entre el vehículo y los ríeles.

Otra característica que poseen los trenes de levitación magnética es el poco ruido que provocan, siendo más silenciosos que su contraparte que aún emplea las convencionales ruedas. Asimismo, son capaces de viajar a grandes velocidades, potencialmente siendo posible que superen los 6440 km/h, sin embargo, es necesario tomar en cuenta que esto solo sería dable en caso se movilizaran en un túnel al vacío. Ya que cuando no lo utilizan, la mayoría de energía se gasta en la superación de la resistencia del aire, similar a como ocurre con cualquier otra clase de vehículo de alta velocidad.

Por otro lado, al desplazarse usando un campo magnético, ya no es necesario que exista un motor en el tren, esto facilita su mantenimiento, a razón de que la mecánica queda de lado, pasando a ser la parte más importante la electrónica. Esto no solo tiene como resultado la gran velocidad y la propiedad liviana que adquiere el transporte, sino que también sirve para ayudar a la conservación del medio ambiente en diferentes aspectos.

Los trenes más rápidos de todo el mundo

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Los ferrocarriles involucran todo sistema que permite a personas u objetos transportarse utilizando una vía férrea. Sin embargo, existen también variantes, las cuales no emplean rieles hechos de acero o hierro, en cambio otras formas de guiado, tales como los modernos trenes de levitación magnética.

Tomando eso en cuenta, no sorprende que los trenes sigan siendo una de las más grandes maravillas de la actualidad en lo que refiere a transporte, estando presentes en la mayoría de ciudades modernas que podamos visitar, permitiendo que nos desplacemos con rapidez y comodidad de un lugar a otro. Existen de diferentes tipos, siendo los más veloces, que obviamente son los más avanzados tecnológicamente, los que abarcaremos en este artículo.

Cuando se habla de trenes rápidos, la mayoría de personas se les vendrá a la mente el célebre “tren bala”. Un dato curioso es que esa forma de llamarlo nació al iniciarse el proyecto que involucró su construcción, tratándose de una traducción excesivamente literal del término en japonés con el que fueron denominados originalmente. No obstante, a razón de la apariencia semejante que, algunas veces, la máquina locomotora tenía en comparación a una bala, esta forma de referirse a ellos se mantuvo, y hasta ahora sigue empleándose para denominar a los trenes que se caracterizan por tener una alta velocidad.

En el país de Japón, los trenes de este tipo se les conoce como “Shinkansen”, y se pueden hallar en diferentes ciudades, tales como: Tokyo, Osaka, y Fukuoka. El primero de ellos fue estrenado en el año 1964 en su capital, Tokyo, y desde esos tiempos nunca ha parado de estar en funcionamiento. En la actualidad, los trenes Shinkansen alcanzan velocidades de hasta 300 kilómetros por hora.

Por otro lado, en el país de Francia se encuentra el TGV, cuyas siglas se refieren a su nombre en francés: “Train à Grande Vitesse”. Su inauguración fue en 1981, y originalmente recorría el trecho que se encuentra entre París y Lyon. Luego, su recorrido se expandiría hacia otra ciudades de Francia, incluso llegando a países adyacentes, tales como España y Bélgica. Se estima que en la próxima década logrará llegar a lugares como Suecia, Luxemburgo y Alemania. La velocidad que es capaz de alcanzar es un poco mayor a 280 km/h.

En el Reino Unido se ubica el tren “Eurostar”, reconocido en toda Europa porque es el que emplea el “Eurotúnel”; túnel ferroviario que atraviesa el canal de la Mancha, y conecta a Francia con el país inicialmente mencionado desde su inauguración en 1994. Este tren es el transporte principal que los turistas utilizan para recorrer Europa, ya que posibilita el visitar varios países en un mismo día. La velocidad máxima que posee el tren Eurostar es de 300 km/h.

Finalmente, en el país de China se encuentra uno de los tipos de trenes más modernos en todo el mundo, los conocidos como “maglev”; contracción de las palabras en inglés: “magnetic levitation”. Tal como su nombre implica, la manera en que funcionan estos trenes parte de los principios que involucran la levitación magnética, de esta forma, se pueden desplazar usando este fenómeno, lo que les permite alcanzar impresionantes velocidades que superan los 500 km/h.